El consumo de alcohol se relaciona estrechamente con la demencia temprana

El alcohol es una toxina y por mucho que los productores de vino o cerveza quieran hacernos creer que efectivamente estos tienen efectos positivos para la salud, los trabajos que muestran algún nivel de beneficios son de mala calidad y/o evalúan ingesta de cantidades muy muy pequeñas, si se compara con el consumo habitual.



En relación a las cosas que son malas para el cerebro, se ha encontrado qué un alto consumo de alcohol es el mayor factor de riesgo de comienzo de demencia a edad temprana, es decir, bajo los 65 años. Mientras los investigadores esperaban encontrar  algún grado de correlación, quedaron en shock al ver cuán grande era el rol del alcohol en la demencia.

Antes de que pienses "Bueno, yo no tomo tanto copete", te cuento que el uso intensivo fue definido como tres porciones de vino al día para mujeres, es decir 440ml y 4 para hombre (590ml). Y generalmente servimos entre 200-250ml por vaso, lo que corresponde a beber dos vasos para quedar en la zona conflictiva. 

¿La parte positiva? El mayor porcentaje de los bebedores intensivos no tiene una adicción, lo que significa que puede ser más fácil disminuir su consumo. 


Link estudio


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